La Conferencia General de Educación ha acordado establecer otras dos opciones para los alumnos de Bachillerato: darles la posibilidad de matricularse de nuevo del primer curso en su totalidad o matricularse de todas las materias con la posibilidad de subir nota para consolidar su formación. En este último caso, si el resultado obtenido por el estudiante fuera inferior, se mantendría la nota conseguida en el anterior año académico.
Según explicó Almunia, la posibilidad de matricularse sólo de las asignaturas suspensas no significa en ningún caso promocionar, con lo que se evitaría supuestamente el rechazo ya mostrado por el Supremo en el asunto de la flexibilización del Bachillerato. Además, estos estudiantes se acogerán a programas de refuerzo específicos de algunas materias que los centros estimen oportunos. “Si el alumno es menor de edad, la LOE establece la corresponsabilidad de las familias con el sistema educativo, es decir, que son ellas las que deciden la opción para el estudiante”, especificó la secretaria de Estado.
Aunque estas medidas fueron debatidas en el seno de la reunión mantenida entre representantes autonómicos y en Ministerio del ramo, los directores generales de las regiones gobernadas por el Partido Popular pidieron al departamento que capitanea Ángel Gabilondo que “por el bien de los alumnos, y para que se enfrenten a la selectividad con la mejor preparación posible”, repitan el curso completo cuando tengan más de dos asignaturas suspensas, “como así lo establece la Ley”.
Rajoy: “Hay que exigir más a los estudiantes”
Precisamente el líder de la oposición, Mariano Rajoy, afirmó que “no tiene ningún sentido” la nueva reforma planteada por el Ejecutivo, pues, a su juicio, “hay que exigir más” a los escolares, porque “luego, la vida no es tan fácil”. En declaraciones a Onda Cero, el máximo responsable del PP abogó por emprender un profundo cambio en el modelo educativo y “volver a los niveles de exigencia de hace años”. En su opinión, en España “se ha resuelto el problema cuantitativo”, pues “todo el mundo” tiene acceso a la educación, pero “aún queda por resolver el problema de la calidad”.
“Creo que hay que exigir más, cambiar algunas cosas en las aulas, darle más autoridad al profesor, y hablar a los niños desde pequeños de trabajo, mérito y esfuerzo porque luego, lo que se van a encontrar en la vida, no es tan fácil”, expuso el presidente de los populares, convencido de que los estudiantes tendrán “más posibilidades de conseguir un trabajo mejor pagado, cuanto mayores sean sus conocimientos”.
Por el contrario, el ministro de Educación sostiene que la medida en virtud de la cual los alumnos de primero de Bachillerato que suspendan hasta cuatro asignaturas podrán volver a matricularse sólo de las materias suspensas, pero conservando las notas aprobadas, pretende garantizar la flexibilidad del sistema educativo y también el esfuerzo de los estudiantes para mejorar y progresar. A esto se suma la intención del Gobierno de cumplir la disposición del Tribunal Supremo sobre el Bachillerato, que impedía pasar a segundo curso con tres o cuatro ‘cateadas’.
Un modelo “fruto de la improvisación”
Por su parte, ANPE considera que este modelo de promoción “vuelve a ser fruto de la improvisación”, algo que puede causar conflictos en los centros y sigue sin abordar la cuestión clave: “tenemos el Bachillerato más corto de Europa”. “Los estudiantes españoles abordan 17 materias distintas en sólo dos cursos, que llegan a 19 en algunas Comunidades Autónomas. Es un diseño que no permite profundizar en la preparación para acceder a la universidad. Además de ampliar esta etapa, es imprescindible potenciar la formación profesional como alternativa de prestigio”, argumentaron fuentes del citado sindicato. Hay que recordar que la Educación Secundaria Superior abarca tres años en Francia, Grecia, Irlanda, Portugal, Alemania, Finlandia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Polonia, Rumania, Letonia, Estonia y Chipre. Mientras que en Austria, Bélgica, Reino Unido, Chequia, Eslovaquia, Luxemburgo e Islandia abarca cuatro años. España comparte el Bachillerato de dos años con Escocia, Lituania y Malta.
Tres opciones para flexibilizar los estudios
Una vez anulado el modelo de promoción ‘a la carta’, por una sentencia dictada por el Tribunal Supremo, el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas han acordado ahora tres opciones para los alumnos y alumnas que, al finalizar el primer curso de Bachillerato, hayan obtenido una evaluación negativa en tres o cuatro materias:
1. Matricularse de nuevo del primero curso de Bachillerato en su totalidad renunciando a todas las calificaciones obtenidas.
2. Matricularse de nuevo en primero de Bachillerato en su totalidad, con posibilidad de mejorar la calificación de las materias aprobadas.
3. Matricularse de las asignaturas en las que se haya tenido evaluación negativa y cursar voluntariamente aquellas otras que la dirección del centro considere más adecuadas para la superación de las materias suspensas.
Esta última opción, según ANPE, muestra una contradicción entre la voluntariedad para los estudiantes y la decisión de los centros con respecto a las materias adecuadas. “Un alumno podrá evidentemente negarse a cursar las que el centro recomiende; esta contradicción puede causar graves problemas en la organización de los centros y en la relación con las familias”, pronosticaron fuentes sindicales.