El documento alude a la falta de motivación y al mal comportamiento de los estudiantes como los dos elementos fundamentales que dificultan la labor pedagógica en la Educación Secundaria Obligatoria en los países estudiados. De hecho, tres de cada cuatro consultados “sienten que les faltan incentivos para mejorar la calidad de su trabajo”, mientras que las aulas de tres de cada cinco centros escolares se ven afectadas por la mala actitud del alumnado. Michael Davidson, uno de los expertos de la OCDE, destacó durante la presentación del informe que cerca de la mitad de los profesores españoles no recibe valoración o comentario alguno sobre la eficacia de las tareas que realizan. Desde esta perspectiva, sin una evaluación periódica por parte de la dirección del centro o de inspecciones externas, el docente “está perdido” y no cuenta con indicaciones sobre cómo mejorar su enseñanza, explicó el especialista, que sostiene que la aplicación de un sistema de evaluación repercute positivamente en la motivación del profesorado y anima el sentimiento de satisfacción.
El portavoz de la OCDE también indicó que el 89 por ciento de los encuestados participan en acciones formativas y que, además, más de la mitad de los docentes demandan mejor formación de la que reciben, especialmente en el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) o cómo responder a las necesidades específicas del alumnado. Sin embargo, en el caso de España, el 16 por ciento de los profesores debe asumir el coste total de los gastos que suponen este tipo de cursos, una cifra que dobla la media del estudio. Sólo el 54,8 por ciento recibe formación sin que le suponga perjuicio económico alguno, mientras que la media es de un 65 por ciento.
Mejor formados que sus colegas europeos
Pese a todo, los profesores españoles de la ESO están mejor formados que los de otros países europeos, según concluye el informe TALIS, que refleja que mientras en Europa un 35 por ciento de los docentes están licenciados, en España ese porcentaje es del 90 por ciento. “Se trata de una cifra muy superior a la media”, subrayó la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial, Rosa Peñalver. Ahora bien, aunque los profesionales de este país cuentan con una preparación inicial “de las más elevadas”, tienen “carencias” en lo que a formación pedagógica se refiere. En este sentido, señaló que esta deficiencia se solucionará con el nuevo master de Secundaria, que les proveerá de la necesaria cualificación para la tarea docente.
Por otra parte, Peñalver destacó que a pesar de que España posee la cota más alta en formación continua, el profesorado demanda más, al tiempo que puso en valor que los propios docentes quieren ser evaluados y desean recibir información. El estudio también refleja que un tercio de los educadores cuentan con más de 50 años y que hay un mayor porcentaje de profesoras que de profesores, una tendencia que no se repite a la hora de dirigir los centros, ya que, en este caso, un 60 por ciento de los directores son varones.
Este sondeo, realizado a 90.000 profesionales de 23 países, incluye a España, pero deja fuera a otros estados europeos, como Francia o Alemania. En el caso de nuestro país, han sido encuestados 4.000 profesores de Educación Secundaria de doscientos institutos. El objetivo: revisar y ayudar a las políticas educativas para lograr una educación más eficaz. De ahí que el estudio analice el papel y el funcionamiento de la dirección de los centros, así como del profesorado, en base a su desarrollo profesional y a los métodos de enseñanza-aprendizaje utilizados en el aula.
Los sindicatos piden cambios
Para Comisiones Obreras, los resultados del informe de la OCDE ponen de manifiesto las deficiencias que sufre el sistema educativo andaluz, “hecho que esta organización sindical hace tiempo viene denunciando”. Según el secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO de Andalucía, José Blanco, “estos últimos años hemos insistido en la necesidad de potenciar el refuerzo para mejorar la calidad educativa”. El informe revela “que el apoyo educativo que recibe el alumnado español está por debajo de la media de los países cercanos, pues frente a un docente de apoyo por cada 14 estudiantes, en España esta cifra se amplia hasta 20. Andalucía, además, se encuentra por debajo de la media nacional, por lo que la situación en nuestros colegios existe mayor desventaja”.
En cuanto a la formación de los docentes, el dirigente sindical aboga por mejorar aquella que se refiere a aspectos pedagógicos. Además, expone que el hecho de que “los profesores españoles sean los más insatisfechos con el clima escolar, y que deban destinar el 16 por ciento de su tiempo a poner orden en el aula” deja entrever “la necesidad de trabajar con grupos de estudiantes más reducidos”. En esta misma línea, Blanco exige dignificar socialmente al profesorado, frente a “la baja implicación de las familias en la educación y la vida escolar de sus hijos”, tal y como señala el informe TALIS.
Otra de las críticas que recibe el sistema educativo andaluz por parte de CCOO es la “alta burocratización”. “El informe indica que en España el profesorado dedicada el 7,4 por ciento de su tiempo a tareas administrativas, un aspecto que debe reducirse significativamente. Los docentes deben educar y enseñar, y no perder su valioso tiempo en completar formularios e informes. Para que esto no ocurra, es necesario poner en marcha de forma inmediata las medidas contempladas en los acuerdos de desarrollo de la Ley de Educación en Andalucía y dotar a los centros educativos de Personal de Administración y Servicios, así como, de personal de apoyo a tareas asistenciales y administrativas”, solicitó el máximo responsable de FE-CCOO.
Para ANPE, el estudio TALIS llega a una conclusión clara: es imprescindible elaborar un Estatuto de la Función Docente que enmarque la vida profesional de los profesores desde el acceso hasta la jubilación estableciendo una verdadera carrera profesional y reconociendo la condición de autoridad pública del docente en el ejercicio de su función. “Es imprescindible reconocer y facilitar la tarea docente, y aumentar la motivación del profesorado, que es elemento clave de la calidad de un sistema educativo. Esta motivación pasa por diseñar una carrera profesional en el marco del Estatuto Docente”, explicaron fuentes de la citada organización sindical.