“Desde el respeto que merece cualquier persona -con independencia de sus planteamientos ideológicos, religiosos, morales, raciales o sexuales- nos parece un grave error que estas dos asociaciones hayan pactado la entrada en los colegios para adoctrinar a los niños tachando de homófobos a todos aquéllos que no comparten su ideología o están en contra de la misma”, denuncian los padres católicos, que sostienen que esta iniciativa menoscaba el derecho a educar a sus hijos según sus criterios y convicciones, y permitiendo que niños que “no tienen formada todavía su personalidad” puedan ser educados “en contra de la voluntad de sus progenitores”.
En esta misma línea, la CONCAPA lamenta que FELGTB y CEAPA “estén más por adoctrinar a todos los ciudadanos en la ideología única y políticamente correcta” que por cambiar el modelo educativo o superar el fracaso y el abandono escolar, “auténticas preocupaciones de la sociedad española”.
Con la campaña ‘Vuelta al Cole. Este curso, ¡Escuela sin armarios!’ se persigue trabajar, desde el interior del sistema educativo, la atención a la diversidad afectivo-sexual que establece la LOE. Entre otras actuaciones, se prevé el reparto de 50.000 tarjetas postales con las que los remitentes demandarán a sus centros escolares una mayor dedicación a dicho tema. También se distribuirán materiales pedagógicos y recursos didácticos, vídeos contra la homofobia escolar y por la visibilización de la juventud LGTB, al tiempo que se planificarán actividades para que en el seno de las familias se pueda fomentar la diversidad afectivo-sexual.
Hostilidad en las aulas
Durante la presentación del proyecto, los responsables de la Federación Estatal de Asociaciones de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales advirtieron de que la realidad en las escuelas españolas “sigue siendo muy hostil para el colectivo”, que denunció “irregularidades” en la aplicación de la LOE que, “recoge la responsabilidad de los docentes en educar por la diversidad afectiva y sexual de todos los alumnos”. Uno de los representantes de esta entidad, Jesús Generelo, incidió en la dificultad que supone para los adolescentes de nuestro país “salir del armario” en las aulas y recordó que, como refleja su último informe, el 57 por ciento de estos estudiantes “manifiesta haber sufrido violencia psicológica o física a causa de su orientación sexual”.
“Necesitamos el apoyo del Ministerio y de todas las consejerías de Educación para lograr que nuestras reivindicaciones den resultado”, señaló el activista, para quien “es imposible seguir hablando de un único modelo familiar, cuando en la mayor parte de los centros ya hay niños que no responden a él”. “Queremos convertirnos en referente porque todavía quedan muchos miedos por parte de alumnos y profesores”, sentenció.