El punto álgido de las protestas se vivirá el 22 de mayo, día en que están previstas movilizaciones en las ocho provincias andaluzas contra la política del ‘tijeretazo’. Durante esa jornada, algunos centros escolares colocarán en sus paredes murales, pancartas o lazos verdes y habrá concentraciones a partir de las 19.00 horas, preferentemente ante las Subdelegaciones del Gobierno, que concluirán con la lectura de un manifiesto en defensa de la enseñanza pública. Para ese mismo día, y al margen de los actos programados en el marco de la “semana de lucha” de la citada plataforma, varios sindicatos han convocado una huelga general en la educación contra “el retroceso en derechos sociales y laborales” impuesto por el Ejecutivo central, “plasmado en la Reforma Laboral, el Real Decreto Ley 20/2011, el Real Decreto Ley 14/2012 y en la que será la Ley de Presupuestos Generales del Estado”. Están llamados a secundar este paro los maestros de Infantil, el profesorado de enseñanzas no universitarias, el personal laboral de las escuelas públicas y concertadas, así como el personal docente e investigador y de administración y servicios de las universidades.
Según indicaron fuentes de CCOO, los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy suponen un ataque directo “al derecho a una educación de calidad y a los derechos de los trabajadores y trabajadoras de un forma tan brutal que supondrá un retroceso sin precedentes en nuestra historia”. En este escenario, en el que el Ejecutivo del PP “pretende asfixiar económicamente las competencias de las comunidades autónomas”, dicho sindicato aboga por exigir a la Junta de Andalucía que ponga en práctica “políticas distintas y diferenciadas con una forma de gobernar que atienda las exigencias de la ciudadanía”.
Miles de personas toman las calles
La “semana de lucha” arrancará apenas once días después de que se celebrara, a nivel estatal, una gran protesta contra las medidas para la reducción del déficit que afectan directamente a la enseñanza obligatoria y a la universitaria, y que en Andalucía contó con el respaldo de miles de profesionales del ramo, estudiantes y padres y madres del alumnado. Ese día, además de las manifestaciones que recorrieron las calles de las principales ciudades, buena parte de los colegios e institutos andaluces realizaron paros de diez minutos y concentraciones. El seguimiento de dichas movilizaciones fue mayoritario, aseguraron desde Comisiones Obreras, lo que “constata la repulsa del conjunto de la comunidad educativa hacia la batería de recortes que desde el Gobierno central se está tomando contra todos los niveles de la enseñanza pública”.
Además de las manifestaciones y marchas reivindicativas, se organizaron encierros nocturnos en algunos centros, como la Facultad de Psicología de Granada o el Aulario III del campus almeriense de La Cañada, jornadas de clase en la calle y hasta funerales simbólicos por el “fallecimiento de la educación pública”.