El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte también ha optado por suprimir las referencias a la pobreza en el mundo, su feminización o la falta de acceso a la educación como obstáculo al desarrollo, a cambio de introducir temas como el terrorismo, los estados fallidos y el fanatismo religioso, o la “dimensión económica de la sociedad humana”, que se centra en la libertad política y económica, el papel de la iniciativa privada en la generación de riqueza o el fomento del espíritu emprendedor. En esta asignatura también se hablará de los impuestos y la “contribución de los ciudadanos al Estado del Bienestar”, y se ofrecerá al alumnado nociones básicas sobre el sistema de Seguridad Social y las pensiones.
Estos cambios, sin embargo, no le han gustado al Ejecutivo andaluz. Tras mostrar su “frontal rechazo” a tales modificaciones, la consejera de Educación, Mar Moreno, anunció que la Junta revisará la parte de los contenidos de EpC sobre los que la administración autonómica tiene potestad de decidir (el 35 por ciento), labor para la cual dialogará con instituciones relacionadas con los valores constitucionales y los derechos humanos, pedagogos y especialistas, al objeto de entablar un “debate a fondo” como el que precedió en su día a la creación de la asignatura.
En una oposición diametralmente opuesta se situó su homóloga de la Comunidad de Madrid, quien abogó directamente por eliminar la materia que, en su opinión, “ha sido un dolor de cabeza nacional”. “Esta asignatura no ha resuelto ninguno de los gravísimos problemas que tiene la educación española y ha creado muchísimos nuevos; a mi juicio, en el futuro debería suprimirse, porque quita un tiempo precioso a Lengua, Matemáticas e Inglés, a esas materias instrumentales que en España tenemos que reforzar, porque tenemos un nivel muy por debajo de nuestros socios europeos”, aseveró Lucía Figar. El ministerio, al menos de momento, no contempla esa posibilidad. En lo que sí ha tenido que dar su brazo a torcer ha sido en retirar del nuevo temario de EpC el término “nacionalismo excluyente”, después de que se lo pidieran los gobiernos catalán y vasco.
Formación Profesional y becas
Los nuevos contenidos de EpC se dieron a conocer durante la reunión de la Conferencia Sectorial de Educación, en la que el ministro José Ignacio Wert también presentó el borrador del Real Decreto en el que se establecen las bases de la Formación Profesional dual, así como el que se refiere a los umbrales de renta y patrimonio familiar para poder acceder a becas y las cuantías de las ayudas al estudio para el próximo curso. El texto que regulará el nuevo modelo de FP, que combina las clases en el aula con las prácticas profesionales, establece que las empresas podrán becar a los estudiantes de los ciclos que se adhieran a dicho sistema y que éstas participarán como mínimo en un tercio de la formación de los jóvenes en función de las características del módulo y de la empresa.
En cuanto a las ayudas al estudio, los alumnos de Bachillerato y FP necesitarán, a partir del próximo curso, una nota de seis para poder acceder a la beca-salario; es decir, un punto más de lo que se les exigía hasta ahora. Así lo confirmó la secretaria de Estado de Educación y Formación Profesional, Montserrat Gomendio, quien descartó que se vaya a pedir una calificación superior al cinco a los estudiantes que soliciten las becas generales o las de movilidad, transporte y comedor, entre otras.
Respecto a estas nuevas exigencias académicas para poder acceder a estas ayudas, la consejera andaluza de Educación incidió en que esta comunidad es partidaria “de una cultura del esfuerzo, pero no de una de las élites”.