Conforme a tal previsión, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha realizado un estudio de cuyas conclusiones se desprenden dificultades de implantación del examen oral, tanto “por el nivel de complejidad organizativa que supone, derivado de la necesaria ampliación del número de miembros de los tribunales”, como por “la necesidad de elaborar un protocolo de actuación que permita garantizar la objetividad en la evaluación y los derechos que asisten al alumnado en referencia a dicha prueba”.
Atendiendo a estas circunstancias, y una vez consultadas las comunidades autónomas, el departamento que dirige José Ignacio Wert estima necesario adoptar una serie de medidas que garanticen la adecuada implantación de la prueba oral, que se pospondrá al curso 2013-2014. De forma previa, se realizarán exámenes de carácter experimental, en los que la comprensión y expresión oral no contará en la nota de Selectividad.