En el caso de Cataluña, la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras considera “inaceptable y contrario a derecho” que la Conselleria cambie a estas alturas las condiciones laborales de los docentes sustitutos, puesto que cuando fueron contratados se aplicó la normativa entonces vigente, que reconocía el cobro de julio si el maestro o profesor había trabajado nueve meses durante el curso. Bajo esta premisa, el sindicato señala que “de formalizarse definitivamente esta decisión, la aplicación retroactiva de los efectos supondría una vulneración clara del derecho a la negociación colectiva”. Con tan controvertida medida, la Generalitat dejará de pagar la próxima nómina a 1.400 profesores sustitutos con lo que se ahorrará siete millones de euros.
En Ceuta, la reducción de la aportación económica del Ministerio de Educación al convenio que desde hace una década suscribe con la Consejería de Educación y Cultura llevó al Ejecutivo de la Ciudad Autónoma a plantearse, incluso, la supresión del acuerdo, aunque después barajó la posibilidad de contar sólo con el personal que estuviese en sus puestos las jornadas lectivas con actividad en las aulas. Para evitar los despidos que se desprendían de estos cambios, los trabajadores han aceptado conservar su antigüedad y condiciones laborales, pero yendo al desempleo en julio y agosto.
Por otra parte, el Foro de la Educación de Ceuta, un órgano consultivo del ministerio en el que están representados los agentes políticos, sociales, económicos y educativos, ha aprobado una resolución en la que exige al departamento que capitanea José Ignacio Wert que, “atendiendo a las especiales características y circunstancias que concurren” en la ciudad, planifique el curso “procurando aplicar en el menor grado posible las medidas de racionalización del gasto, y en concreto, mantenga el número de efectivos que integran la actual dotación de profesorado adscrito a esta Dirección Provincial”.
Los recortes en el ámbito de la enseñanza también llevaron a un centenar de educadores y padres y madres del alumnado a protagonizar una marcha desde la entrada de la Estación de Atocha hasta el invernadero y una sentada, acciones reivindicativas con las que se pedía la retirada de la subida de tasas en las Escuelas Infantiles y Casas de Niños de la Comunidad de Madrid previstas para el próximo curso, que, en algunos casos, suponen incrementos de hasta un 117 por ciento, según aseguraron los organizadores de las protestas.