Después de que Rajoy se citara en la Moncloa con los ministros de Sanidad y de Educación, Ana Mato y José Ignacio Wert, respectivamente, para “definir el Programa Nacional de Reformas”, el titular de Hacienda afirmó que España se encuentra en un momento “excepcional” que requiere medidas extraordinarias, justificando así los 3.000 millones que el Gobierno dejará de invertir en el sistema educativo, con medidas como el incremento de las horas lectivas de los docentes y el aumento de las ratios de alumnos por aula. Además, Cristóbal Montoro pidió un esfuerzo al profesorado para que “se comprometa realmente con su actividad”, porque “lo que tenemos que hacer es no defender lo que no está funcionando bien”. “Es verdad que tenemos unos índices de fracaso escolar muy elevados, no sólo en la Educación Primaria, donde somos el país occidental donde eso más ocurre, sino que el fracaso en la universidad el primer año llega hasta el punto de que el 40 por ciento de los que se inscriben dejan los estudios”, por lo que “no podemos decir que realmente el sistema está funcionando, cuando vemos que ése es el resultado”, expuso el ministro en declaraciones a RNE.
A falta de que Wert se reúna con las comunidades autónomas para abordar los recortes en Educación y se conozcan con precisión las reformas que se implantarán, fuentes ‘populares’ informaron de que el ministro planteó recientemente a las regiones gobernadas por el PP aumentar la ratio de alumnos por clase y el horario lectivo de los docentes de Primaria y Secundaria. Esta última medida ya se ha tomado en Madrid, Baleares, Castilla-La Mancha y Murcia, mientras que en Cantabria, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Navarra estaba previsto que se aplicara el próximo curso.
Para los sindicatos, sin embargo, aumentar el número de estudiantes por aula supondrá retroceder tres o cuatro décadas en el tiempo, después del gran avance experimentado en los últimos años para lograr que la ratio se sitúe en 25 alumnos por grupo en Primaria y en 30 en Secundaria. ANPE vaticina un aumento de las tasas de fracaso escolar; UGT pronostica una masificación que afectará sobre todo a las condiciones laborales del profesorado, a la convivencia en las escuelas y a la atención personalizada; y CCOO habla de improvisación por parte de Gobierno, que ha anunciado este otro ‘ajuste’ “sólo una semana después del recorte del 21 por ciento del presupuesto de Educación”, lo que representa “un ataque” a la enseñanza pública y a la igualdad de oportunidades.
Puestos de trabajo en peligro
“Este nuevo ajuste se añade a los que ya se han producido en los últimos años y supondrá”, junto a la congelación de las ofertas de empleo público, “la no renovación del puesto de trabajo de un buen número de profesores interinos y la imposibilidad de llevar a efecto programas de atención a la diversidad y refuerzo”, señalaron fuentes de ANPE, que advirtieron de las “graves consecuencias” que tales reformas pueden provocar “en la situación del sistema educativo español, ya muy deteriorado”.
En este sentido, advirtieron de que los recortes anunciados “pueden hacer inviable no sólo la atención de calidad a los alumnos, sino el desarrollo de los programas de mejora de los centros” y las reformas que el sistema necesita, pues iniciativas ya esbozadas por el Ejecutivo como “el aumento del Bachillerato y el prestigio de la Formación Profesional implican una financiación adecuada”.
FETE-UGT, por su parte, presagia que “se masificarán las aulas de las ciudades y se suprimirán en los pueblos”, se resentirá la atención del alumnado y los profesionales “tendrá que multiplicarse” para poder afrontar su trabajo correctamente. Más críticos se muestran desde FE-CCOO, federación en la que han llegado a calificar la medida de contención de gasto como “una salvajada total”.
Tampoco las asociaciones de padres y madres del alumnado ven con buenos ojos el último tijeretazo del Ejecutivo de Rajoy, y tanto CEAPA como CONCAPA auguran que el ahorro de 3.000 millones de euros en educación afectará a la calidad del sistema público. La única de las grandes confederaciones que no ha criticado la iniciativa ha sido COFAPA, cuya presidenta ha puntualizado que aunque la inversión en este campo es importante, “es fundamental qué se hace con lo que se tiene, rentabilizar los recursos”.
Las asociaciones estudiantiles ya han avisado de que convocarán movilizaciones para los próximos meses por lo que consideran un “retroceso en derechos sociales e igualdad de oportunidades”.
La tijera que no cesa
El nuevo ‘ajuste’ anunciado por el Gobierno llega apenas unos días después de que se presentara el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2012, que contempla un recorte de 623,3 millones de euros en políticas educativas, con un descenso del 21,9 con respecto al ejercicio anterior y una disminución del gasto en todos los niveles de enseñanza. Además, el ministerio que dirige José Ignacio Wert ha eliminado la mayoría de los programas educativos de cooperación territorial, entre los que destaca el de ‘Escuela 2.0’, que será sustituido por otro sobre tecnologías, y el plan ‘Educa3’, para el fomento de la escolarización en el primer ciclo de Infantil (de cero a tres años).