“Pese a la extensión e ingentes recursos, la situación” del sistema universitario “no se puede calificar como satisfactoria”, declaró Wert, quien aludió a una “desproporción entre resultados e inversión”. Para justificar tal afirmación, explicó que mientras que el número de alumnos ya supera el millón y medio y el gasto público en educación superior en relación al PIB se sitúa en los niveles de la OCDE, “solamente un tercio de los estudiantes terminan un título sin repetir ningún curso”, a lo que se suma que la tasa de deserción en las universidades es del 30 por ciento, el doble que en Europa. “Si esto lo convertimos en dinero -apostilló el ministro-, significa que estamos tirando unos 3.000 millones de euros por culpa de este abandono” académico.
Tras indicar que tampoco hay ninguna universidad del país entre las 150 mejores del mundo, Wert enumeró otros problemas de los que adolece el sistema español, como su escasa internacionalización, “la absoluta falta de movilidad” de los estudiantes y el bajo porcentaje de profesores que no acumulan un sexenio vivo, “es decir, que no está investigando ni generando conocimientos”. Pero eso no es todo: uno de cada cinco parados de entre 25 y 29 años son universitarios, lo que ofrece un desalentador panorama en lo que se refiere a la capacidad del actual modelo en materia de inserción laboral.
En este país existen actualmente 79 universidades públicas y privadas y 236 campus, que ofrecen 2.413 grados, 2.758 master y 1.680 doctorados; unas cifras completamente desorbitadas, en opinión del ministro, si se compara con los diez centros de enseñanzas superiores que hay en California, estado norteamericano con una población similar a la española. “El resultado es que casi el 30 por ciento de los títulos tienen menos de cincuenta alumnos de nuevo ingreso, es decir, algo más de la cuarta parte de los títulos tienen una masa crítica inferior al mínimo de eficiencia que se considera en las comparaciones internacionales”, comentó el titular del ramo, quien aclaró que “no se trata de si sobran alumnos o universidades, sino de algo que es evidente y es que el ajuste entre alumnos y oferta dista de ser óptimo”.
La crisis, “el gran problema”
La presidenta de la Comisión de Expertos que analizará el sistema universitario español y propondrá medidas para su mejora, Teresa Miras, sostiene que el “gran problema” para afrontar esta reforma es el momento económico que atraviesa el país. En declaraciones recogidas por elEconomista.es, la presidenta de la Real Academia de Farmacia apuntó que, “por desgracia, han aumentado tanto las universidades y las titulaciones que ahora hay que hacer el ajuste cuando no hay dinero” y, “efectivamente, es una cantidad muy importante a recortar”.
Las asociaciones estudiantiles, por su parte, han criticado que el Gobierno “no haya contado con todos los órganos de la comunidad universitaria” a la hora de designar a la comisión de expertos, “en la que no hay ningún representante de los alumnos”, y han advertido de que no aceptarán una “reforma exprés”. La Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras ha ido más allá, al afirmar que la modificación del modelo de las enseñanzas superiores es “una cortina de humo para enmascarar los recortes”.